Veterinario Portugalete

Clínica Veterinaria Portugalete

Padre Cortázar, 1 - 48920 , Portugalete

Desarrollo social del gato

El período de socialización del gato es más precoz y corto que en el caso del perro.

Abarca desde la 2ª semana a la 7ª. Es decir, que todos los estímulos buenos y malos recibidos en dicho periodo, marcarán su actitud con la familia de adopción en el futuro.

Es muy importante que las crías permanezcan con su madre hasta la 5ª semana de vida. Tanto su madre como sus hermanos, en los juegos de depredación (“cazar”, morder, etc ), aprenderán a controlar su fuerza.


Estructura social de los gatos

En la sociedad de los gatos que viven en la calle, se pueden ver grupos de hembras con sus camadas, que crían entre todas.

Al llegar a la edad adulta, los gatos, sobre todo los machos, se van del grupo. Los machos viven solos o compartiendo territorio con otros, los cuales se identifican entre sí con las marcas olorosas que se dejan frotándose la cabeza.

Al contrario que en la sociedad canina, entre los felinos no se dan relaciones jerárquicas.


Problemas del comportamiento

Los gatos pueden sufrir ansiedad, en mayor o menor grado, cuando se les confina en un espacio cerrado como puede ser una vivienda sin salida libre al exterior. Puede ser más evidente en gatos recogidos de la calle con más de tres meses.

Para prevenir la ansiedad, hay que ofertarles estímulos de juego, jugando con ellos con pequeños juguetes u objetos.

Si los juegos de caza con personas son demasiado agresivos, hay que tratar de redirigirlos hacia objetos inanimados.

Además de la agresividad, la ansiedad puede manifestarse con comportamientos huidizos, depresivos, acicalamiento excesivo, etc. También puede ocurrir que al acariciar al gato, éste muerde. Se trata del gato que ronronea, pide ser acariciado y en plena interacción con la persona, realiza un ataque rápido y luego huye, a veces lamiéndose compulsivamente después.

Suele ser debido a un deficiente desarrollo en su fase de socialización, al haber sido poco manipulado. En este caso, es importante reconocer los síntomas previos a la irritación y posterior ataque del gato: presencia de salivación, pupilas dilatadas, orejas inclinadas hacia atrás y movimientos rápidos de la cola. Al ver este comportamiento, cesaremos de acariciarlo para evitar el mordisco.

Otra de las causas de stress en gatos es el cambio de domicilio, de hábitat, de muebles o de personas con las que convive. El gato reaccionará con marcaje urinario, defecar fuera de la bandeja, maullidos o marcaje facial excesivo al dueño.

Se recomienda entonces, rociar el mobiliario nuevo con feromonas sintéticas que existen en farmacología veterinaria. SE debe comenzar el traslado de forma gradual al nuevo piso: primero en una habitación confinado y luego ir ampliando progresivamente su espacio.

Su veterinario puede también tratar con medicamentos ansiolíticos como complemento a la terapia conductual, valorando cada caso de forma individual.

Como última recomendación, NUNCA CASTIGARLO.