Veterinario Portugalete

Clínica Veterinaria Portugalete

Padre Cortázar, 1 - 48920 , Portugalete

Para que la rabia sea historia

Por: Santiago Vega.

Santiago Vega, decano de la Facultad de Veterinaria de la Universidad CEU Cardenal Herrera, habla sobre la rabia, una enfermedad ampliamente distribuida y que todavía causa un elevado número de muertes en los países en vías de desarrollo.

El 28 de septiembre se celebra el Día Mundial contra la Rabia, coincidiendo con el aniversario de la muerte de Louis Pasteur (1895) descubridor de la vacuna que ayuda a erradicar esta enfermedad, que continúa afectando al hombre y a gran número de mamíferos domésticos y salvajes de todo el mundo. En 2006, un grupo de investigadores y profesionales formaron una Alianza Global para el Control de la Rabia. Crearon la iniciativa del Día Mundial contra la Rabia y empezaron a invitar a instituciones a sumarse a la alianza y así ampliar así el número de miembros. Sus principales objetivos se centran en incrementar el conocimiento, la educación y los recursos para hacer frente a este reto para la salud.

La rabia está considerada como una de las zoonosis más importantes a tener en cuenta por las autoridades sanitarias por sus fatales consecuencias, ya que su ausencia de tratamiento conduce a la muerte.

En los seres humanos, la rabia se puede prevenir en el 100% de los casos mediante la atención médica apropiada e inmediata. No obstante, más de 55.000 personas, principalmente en África y Asia, mueren de rabia cada año; un ser humano pierde la vida como consecuencia de esta enfermedad cada diez minutos. La fuente mundial más importante de contagio para los seres humanos viene a través de la rabia no controlada en los perros. Los que están en mayor peligro de infectarse son los niños: alrededor de la mitad de estas muertes ocurren en niños menores de 15 años de edad, quienes tienen mayor probabilidad de ser mordidos por perros. Esta fuente principal de la rabia en los seres humanos puede eliminarse mediante la garantía de la vacunación y el control adecuado de animales, la educación de poblaciones en riesgo y las mejoras en el acceso a la atención médica de personas que han sido mordidas.


Situación en España

España se encuentra libre de rabia en mamíferos desde el año 1978. Únicamente en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla dada su localización geográfica próxima a zonas endémicas, se diagnostican esporádicamente casos importados de rabia en perros.

En los últimos años se ha presentado este nuevo riesgo a través de la importación ilegal de animales en periodo de incubación procedentes del norte de África. A este hecho se une el intenso tráfico de personas y animales que continuamente se mueven por nuestro país y por todo el territorio europeo.

Asimismo, es conveniente anotar que los murciélagos pueden actuar como reservorios de rabia y es importante recordar que la rabia en murciélagos constituye también un potencial problema de salud pública, ya que dichos virus pueden ser mortales para los mamíferos terrestres y para el hombre.


Evolución histórica de la enfermedad

Existen referencias sobre la rabia que se remontan a cientos de años antes de Cristo; así, en las Leyes de Eshnunna (1800 a. de C.), se hace referencia a la cuantía de la indemnización que el propietario de un animal rabioso había de pagar cuando el animal mordía a un hombre libre o a un esclavo, muriendo por ello. En el Código de Hammurabi (1792 a 1850 a. de C.) que constituye con sus 280 artículos la más importante aportación cultural del derecho paleobabilónico, se describió también la rabia en el hombre.

Pero es en la segunda mitad del siglo XIX y la primera del siglo XX, cuando se dan cita los grandes descubrimientos en relación con la rabia. Así el veterinario francés Galtier (1846-1908), investigador pre-pasteuriano, demostró la presencia del virus rábico en la saliva del perro, realizando inoculaciones con ella al conejo, provocándole la enfermedad, lo que le permitió comprobar el periodo de incubación y como éste iba reduciéndose a través de sucesivas inoculaciones, lo que le situó en el camino de la vacunación.

Sobre los trabajos de Galtier, Louis Pasteur logró la fijación del periodo de incubación del virus rábico en conejo y con ello la preparación de la primera vacuna con la que en 1885 logró salvar la vida primero de niño alsaciano Joseph Meister y, más tarde, del pastor Jean Baptiste Jupille.

Si importantes fueron los trabajos de Galtier sobre la rabia, a nivel pre-pasteuriano, no lo fueron menos los post-pasteurianos llevados a cabo por otro veterinario, esta vez español, el insigne investigador y catedrático Dalmacio García Izcara (1859-1927). Trabajó con Ramón y Cajal en el Instituto Alfonso XIII, donde llevó a cabo muchos de sus trabajos de investigación. En 1904 y en colaboración con Ramón y Cajal, daría a conocer sus trabajos sobre las lesiones del virus rábico sobre el retículo de las células nerviosas.

Una de las cuestiones más espectaculares en torno a la patogenia de la rabia resuelta por nuestro ilustre veterinario fue la relativa a la velocidad de propagación del virus rábico a través de los nervios, llegando a la conclusión de que avanzaba a la velocidad de un milímetro por hora, lo que tiene gran trascendencia en medicina preventiva para valorar la eficacia de la vacunación, puesto que la llegada del virus a los centros nerviosos superiores será más o menos rápida en función de la parte del cuerpo donde se ha producido la mordedura.

En los últimos años, a la par que un resurgimiento de las vacunas inactivadas a partir de virus obtenido en cultivos celulares, estamos asistiendo a una auténtica revolución de principios, con la aplicación de las técnicas de ingeniería genética y de los anticuerpos monoclonales, a los procedimientos de control y a la lucha por conseguir productos inmunizantes sobre la base de fracciones mínimas del virus, pero estimulantes de una sustancial capacidad protectora.

La rabia humana transmitida por perros se puede eliminar mediante correctos controles y vacunación animal. Se destaca la importancia de la educación a todas las personas en riesgo y el acceso a la atención sanitaria de las personas mordidas. Con motivo de la elaboración del "Plan de Contingencia para el control de la rabia en animales domésticos" (junio 2010) por los Ministerios de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Sanidad y Política Social y Ciencia e Innovación, se estima oportuno recordar a los veterinarios clínicos, como principal pilar que son de la vigilancia epidemiológica de la enfermedad, la necesidad de tomar conciencia sobre la enfermedad y la necesidad de comunicar su sospecha a las autoridades competentes de acuerdo a la Ley 8/2003 de Sanidad Animal.

Más allá de donde vivamos, la prevención de la rabia es importante. Las personas viajan, los animales van de un lugar a otro y los murciélagos, que son una potencial fuente de rabia en todo el mundo, vuelan.

Con la iniciativa del Día Mundial de la Rabia realmente estamos -tal y como indica el lema del 2008- “Trabajando juntos para que la rabia sea historia”.