Veterinario Portugalete

Clínica Veterinaria Portugalete

Padre Cortázar, 1 - 48920 , Portugalete

Alteraciones de comportamiento en gatos

RASCADO INADECUADO

Cuando un gato se afila las uñas en algún mueble, no sólo se está haciendo la “manicura” sino que  está  marcando   su terrritorio gracias     a   una   sustancia   que producen las   glándulas  de sus almohadillas. De esta forma, el gato se encuentra “ en casa”.

También frota la cabeza con los muebles, esquinas,  e incluso con nuestras piernas dejando unas sustancias llamadas feromonas faciales. Esto lo hacen cuando se encuentran en un entorno seguro.

Los rascadores son muy efectivos cuando sus medidas y su ubicación son las adecuadas:

Deben situarse siempre en posición vertical

Debe tener unas medidas suficientes para que el gato pueda ponerse vertical en toda su longitud

Nunca colgado sino fijo

Situado cerca de donde descansa y pasa la mayor parte de su tiempo

Para enseñarle a usar el rascado, se puede utilizar un juguete deslizándolo sobre él pero NUNCA forzarle a ello.

Para evitar que no arañe en otras superficies, las podemos cubrir con un plástico grueso, que no les gusta nada a los gatos. También se aplicar  feromonas  faciales (pregunte a su veterinario).

*******NO SIRVE DE NADA CASTIGARLE***********

AGRESIVIDAD DURANTE EL JUEGO

El gato es una animal cazador y uno de sus juegos favoritos consiste en cazar “presas”, y a falta de ellas, los tobillos de los dueños.

Mientras venga precedido de bufidos y la mordedura sea un marcaje leve (sin hacer daño), se considera un comportamiento normal.

Para que no sea excesivamente continuado, debemos evitar jugar con él con nuestras manos y pies, o el gato nos tomará como a una presa real. Hay que dirigir su atención hacia juguetes y corregirlo con un “NO” firme pero sin chillar y sin movimientos bruscos.

El castigo no es efectivo porque puede aumentar la tensión y con ello la agresividad. Tampoco es buena idea ofrecer comida o caricias pues el gato lo puede tomar como un premio a su conducta.

SENILIDAD

Cada vez nuestros gatos son más longevos debido a la mejora de la alimentación, hábitats más protegidos y aumento de los cuidados veterinarios.

En Europa, el 30% de los gatos domésticos son mayores de 10 años.

Esto ha provocado que las consultas veterinarias relacionadas con alteraciones de su comportamiento en su edad madura hayan aumentado.

El dolor crónico es una de las causas que provoca que se modifique su conducta. En gatos, es difícil de reconocer  el dolor ya que éstos no lo manifiestan de forma evidente. El 70% de nuestros gatos mayores padecen de artrosis  y/o problemas dentales. Además, hay otras patologías geriátricas como diabetes, hipertiroidismo, fallo renal, etc.

Tras un examen veterinario en el que se descarte que padecen alguna de estas patologías, podemos plantearnos que la causa de que nuestro gato esté “raro” sea porque está senil.

Se conoce como “Síndrome de disfunción cognitiva” y los síntomas más frecuentes son maullidos excesivos, inquietud, ansiedad, falta de acicalamiento, desorientación, irritabilidad y alteraciones del sueño.

Una visita al veterinario puede mejorar la calidad de vida de nuestro gato mayor.